Hacía
calor, fue un alivio cuando entré en el supermercado, que tenía
aire acondicionado.
Estaba
embobada con el fresquito cuando de repente me vi en el suelo con un
apuesto chico delante mía. Me di cuenta de que nos habíamos chocado
y que todas las cosas que teníamos estaban esparcidas por el suelo.
****:
Lo siento mucho, me llamo Liam.
Tú:
Yo.. lo siento, andaba embobada. Yo me llamo _____ (tu
nombre).
Liam:
Adiós.
Nos
fuimos alejando hasta que lo perdí de vista. Paré frente las
lechugas y me quede mirándolas mientras pensaba:
“Los
típico, dos chicos que no se conocen se chocan, se dicen sus nombre
y se enamoran, se casan y bla, bla, bla... Pero eso no va pasar”.
****:
Eso se llama lechuga.
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